Reflexión

Cuando se tienen problemas de comprensión e ignorancia hay que resolverlos con lecturas nuevas y apropiadas. (Miguel Delibes).

domingo, 30 de enero de 2011

Manifiesto por la solidaridad. Segundo aniversario




Recojo y agradezco la invitación que me envía Cornelivs para publicar el Manifiesto por la solidaridad, al que El Alfoz se adhiere. Ojala que el sueño continúe, y como bien dices se lo recordaremos al mundo todos los años. Gracias Amigo.

QUIENES SOMOS:

Los que suscribimos este manifiesto somos ciudadanos en el pleno uso de nuestros derechos civiles, y titulares de la soberanía popular, de la cual emanan los poderes del Estado.
Los firmantes nos dirigimos a todos los ciudadanos del mundo, conocedores de la situación de pobreza, hambre y enfermedad en la que se encuentra gran parte de la población humana en un momento histórico, como el actual, en el que se disponen de los suficientes medios políticos, económicos y científicos que pudieran solucionar estos problemas.

Este manifiesto tiene vocación de universalidad, y va dirigido a toda la humanidad, a cada ser humano que habita el planeta, para que tome conciencia de la terrible situación a la que se enfrentan millones de personas y de alguna manera actúe en consecuencia para terminar con esta insostenible situación. Por ello la versión original en español será traducida a diversas lenguas, pues nuestro propósito consiste en hacer oír la voz de la opinión pública en los lugares en las que se toman las decisiones políticas y económicas del mundo.

A QUIÉN NOS DIRIGIMOS:

Nos dirigimos a la clase política gobernante de nuestros países; así como a los más altos mandatarios de las Organizaciones Internacionales, tales como la Organización de las Naciones Unidas, y a los Presidentes y Gobiernos de los países más poderosos económicamente de la Tierra.

LES MANIFESTAMOS:

1.- Que este texto tiene su origen en la constatación de la extrema situación de necesidad y de hambre que sufre una gran parte de la población de la Tierra y en el desigual e injusto reparto de bienes que existe actualmente en el mundo. Entendemos que la ecuanimidad y la armonía en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana, por lo cual es inadmisible que una gran parte de la población mundial tenga que enfrentarse a una realidad tan precaria, a tal grado de injusticia y desigualdad, a tanta hambre, pobreza y desnutrición.

2.- Que consideramos que dicha situación es intrínsecamente perversa y no admisible ni moral ni éticamente, dado que todos los seres humanos nacen libres e iguales. Igualmente, tenemos presente que todos los ciudadanos del mundo tienen esos derechos desde el mismo instante de su nacimiento y no como una promesa futura cuya conquista dependa de la realidad política, social o económica de sus países.

3.- Que defendemos que es completamente injusto, inmoral y un crimen humanitario punible ante los tribunales internacionales y la Historia que, en pleno Siglo XXI, existan seres humanos que pasen hambre en el mundo, y que mueran por ello. Que es un agravante de ese crimen que, existiendo las leyes internacionales suficientes, así como los medios técnicos, económicos y científicos para corregir dicha situación, los que ejercen el poder en el mundo no lleven a cabo las acciones necesarias para solucionar lo que generaciones futuras calificarán de verdadero genocidio en el que serán culpables todos aquellos que, teniendo los medios para solucionar el problema, no los hayan empleado.

4.- Que consideramos que esta injusta situación es contraria al Derecho Natural, a los Derechos Humanos y a las normas de la más elemental ética, y entendemos que ha llegado el momento de que la voz de la opinión pública exija de sus gobernantes el final de tal estado de cosas.

5.- Que el presente manifiesto no es un manifiesto utópico; y que tampoco es un manifiesto político, ni se pretende con el mismo la instauración de un nuevo orden político o socio-económico mundial, ni ningún menoscabo del tejido empresarial, sanitario y social del mundo desarrollado, sino la más elemental justicia con los desfavorecidos.

POR TODO ELLO, EXIGIMOS A NUESTROS GOBERNANTES:

1.- La adopción de medidas inmediatas y urgentes para paliar tal situación de hambre, enfermedad y desnutrición en el tercer mundo. Consideramos que tales medidas no constituyen una utopía, sino que son perfectamente viables y posibles.

2.- Mantener el compromiso de cumplir los Objetivos del Milenio que, establecidos por Naciones Unidas en el año 2000, definen los principios a los que ha de ajustarse la actuación de los países y del sistema económico internacional para superar, con el horizonte fijado en 2015, las injusticias que aquejan a la humanidad.

3.- La realización de acciones solidarias sistemáticas con los países más desfavorecidos y que se establezca un orden lógico y humano de prioridades en la política económica, con proyectos inteligentes que creen riqueza y puestos de trabajo en los países afectados, facilitando un desarrollo sostenible y un progreso que les ayude a la consolidación de una red sanitaria, económica y social estable que haga posible el retorno a una situación de partida igualitaria.

4.- Que se tomen las medidas necesarias para que los países ricos destinen una parte de sus presupuestos a la creación de riqueza, de empresas y de fuentes de trabajo en los países afectados; así como la adopción de un acuerdo internacional, que debería subscribirse en la ONU de obligado cumplimiento para los países desarrollados.

5.- La implantación de un código ético que regule la estrategia de las empresas multinacionales, así como la eliminación de los paraísos fiscales y la aplicación de la tasa Tobin, ú otra similar, a las transacciones comerciales internacionales, que permita crear un fondo de solidaridad gestionado por Naciones Unidas.

6.- No aceptaremos simples declaraciones de principios que no se traduzcan en políticas concretas. En definitiva, APELAMOS al sentido de la generosidad y humanidad de todos, y fundamentalmente de la clase política internacional económicamente poderosa.

Desde la tierra que espera y cree firmemente en la Solidaridad que construya un mundo mejor y más justo, a 30 de enero de 2011



viernes, 28 de enero de 2011

Extraños en la ciudad



El mismo entorno nostálgico, retro y el intenso aroma a café. El piano, mudo, observaba a los parroquianos.

Sobre la tapa de mármol herida tras casi cien año de roces y fregados, el anagrama de un marca páginas de la Universidad de Burgos, saludaba entre burlón y festivo desde el interior de La ciudad del Gran Rey .

“La Jerusalén (Yerushalayim) celestial es la ciudad del Di-s de Israel (Hebreos 12:22). Es la ciudad del gran Rey (Salmo [Tehilim] 48:2, Mateo [Matityahu] 5:35”.

Recordó con una sonrisa el soliloquio que unos días antes, en su paseo por el parque hizo volver la cabeza a más de un transeúnte, cuando, en tono de normal conversación se decía a sí misma: “Es curioso, cuanto más me adentro en la obra …”, se calló, y ligeramente ruborizada, sacó el pañuelo para limpiarse innecesariamente la nariz.
No sabía –tampoco sus conocimientos en literatura eran profundos- como calificar La ciudad del Gran Rey. Su primera impresión fue que los protagonistas, sumidos en un estado de inconsciencia tras la explosión, no habían despertado del sueño: Las gárgolas gritan, las estatuas comen sopa, las tortugas son granadas explosivas.
A medida que la lectura avanza se amplían los puntos de vista, el planteamiento narrativo anterior, realista y satírico se transforma ahora en ficción.
¿O es fantasía?
La ciudad mutante, es el Paraíso o Burgos es un lugar convertido en espacio de redención (¿)

Le habían quedado claros al menos algunos mensajes:
Enjuicia valores como el dinero, en ese lugar las transacciones se hacen con elementos dentales.
Pone en evidencia a los militares, que “dejan de hacer sus cosas y empiezan a jugar: se disfrazan con uniformes, cantan y desfilan por la calle”.
Los maestros no son muy valorados y comen poco (pasa más hambre que un maestro de escuela se oía con frecuencia).

- ¡Todavía no son las cinco!
- Lo sé, Pablo, he venido pronto. ¿Ya tienes el libro? Dijo haciendo vibrar el marca páginas.
- Tomamos un café y me acompañas a comprarlo. Me han dicho que es complicado, extraño.
- Voy un poco retrasada en la lectura no me atrevo a conclusiones, continúan los personajes, pero en un mundo fantástico. Todos tienen miedo, ¡Hasta el comandante se esconde!, nadie sabe dónde está.
- O sea, Lucía:¡Que es un lio!.
- Hay que seguir leyendo, verdaderamente no es una novela “al uso”. Pediré consejo al profesor de literatura y te comento, lo importante es empezar.

- ¿Nos vamos?
- Sí.
- ¡Hasta otro día!
- ¡Adiós Lucía, adiós Pablo!, contestó una voz tras el mostrador.

Camino de la librería, los habitantes de La ciudad del Gran Rey se guarecieron del frío reinante bajo el brazo de la muchacha a la espera de mejor oportunidad.

jueves, 20 de enero de 2011

Monólogo sobre una Inquietud




-¿De ahí la inclusión de don Cosme?

-Podría ser. Esperemos.

No sabía concretar si era la pregunta, o la improvisada respuesta lo que aun siendo consciente de no tratarse de un hecho real, de estar ante una ficción verosímil, la hacía plantearse una y otra vez, como lluvia de estrellas en la noche de San Lorenzo, aquellas tres preguntas:

¿Por qué Dante?
¿Por qué el Salón Rojo 1936?
¿Por qué Purgatorio?

Recurriendo a alguna de las entrevistas que conservaba, buscó la solución en el autor. En Óscar Esquivias.

“Seguramente de mi gusto por las novelas de Julio Verne".

-Admitido -pensó para sí- Y entonces, ¿por qué toda la novela transcurre en el realismo de la guerra civil?. Acto seguido añade Esquivias en otro punto de la entrevista:

“La novela está contada en clave realista, no hay trama fantástica. Los lectores ya están acostumbrados a la alteración fantástica de la realidad”.

Algunas líneas más abajo continúa:

“La ambientación histórica está al servicio de la trama novelera (el proyecto del viaje al purgatorio) y no al revés”.

-En principio, parece una contradicción con la respuesta anterior, el viaje al Purgatorio es una fantasía. Bueno, dejemoslo, quizá algún día tenga la oportunidad de preguntar personalmente al autor,  además, tampoco hay que entenderlo todo.

-La historia, aún con pinceladas de humor, resulta realmente dramática, me resulta extraño que Pablo, no sacara a colación el personaje de Antonio José…. tal vez por ser el gran olvidado ni le suene. Las campanas redoblando, colgaduras en las ventana, Ulises Santamaría con camisa azul, Román, Luisa, Julián. Todo es dramático.

-Hay un personaje -Fermín Lavilla- un tanto en la sombra que me llama la atención: Por alguna razón que ahora se me escapa le asocio con cierto personaje actual, me parece inquietante, no sé, quizá sean figuraciones.

-Particularmente significativo es Rodrigo Gorostiza. Aun situado en un estatus privilegiado, encarna la imagen de tantos y tantos jóvenes de aquella época, cuya salida cultural era ingresar en un seminario. En un pueblo de una pequeña ciudad el único mundo conocido y conocible era las paredes de su casa, las calles y las tierras de labor, el conocimiento de la sociedad se reducía al proporcionado por su entorno familiar poco aperturista en la mayoría de los casos. Si tras romper con su entorno familiar, compartían por alguna razón, modos de vida distintos al Seminario o salían de el prematuramente, ha de comprenderse que el choque podía derivar hacia infinitas posiciones.

-Es curioso, cuanto más me adentro en la obra, más me alejo de los detalles y del espacio físico, empecé la lectura como un tratado de etnografía y al fin me encuentro en compañía de don Cosme y el comandante Paisán frente a la Escalera Dorada.

Tenemos que evacuar el templo.
Tenga paciencia comandante, estamos cerca.
Cerca, ¿de qué?
Cerca de nuestro objetivo. Creo que no se da cuenta de lo que está pasando. Fíjese ahí.

Paisán se quedó mudo, no pudo evitar un estremecimiento y se sentía de repente, cubierto de sudor.

-¿De ahí la inclusión de don Cosme?

-Podría ser. Esperemos


sábado, 15 de enero de 2011

Inquietud en el paraíso


Calle de Fernán González

Había literalmente devorado las casi ciento cincuenta páginas que faltaban para terminar la novela, en ésta ocasión no podía llegar tarde y sin los deberes hechos.
Tal vez por asociación de ideas, el sabor intenso y sugerente de un carajillo de brandy preparado con esmero por el propietario del café, o el entorno un tanto retro con piano de pared y luz de lámparas con tulipa le devolvieron al palacio situado a pocos metros de allí, donde hace unas horas, al cerrar el libro, dejó conversando a los generales: Dávila Mola y Cabanellas.

-¿Qué tal Pablo?
-¡Hola Lucía! Dijo incorporándose. ¿Te pido un capuchino?.
-Sí. Gracias.

-Un capuchino ¡Por favor!
-¡Marchando!

-¡He terminado el libro! –exclamó.
-¿Y…….?

-Si prescindimos de la obsesión de don Cosme Herrera es una novela histórica, si no, fíjate cuando se cargan a Calvo Sotelo, el accidente de Sanjurjo, la rebelión de Mola…..

-Pablo: un tiro en la nuca, es un asesinato ayer y hoy, lo haga quien lo haga. ¿Sabías que Mola murió también en accidente de aviación?
No hace falta prescindir de nadie, la novela con penitenciario y purgatorio es histórica. Creo que fue Umberto Eco quien dijo que una novela es una máquina de generar interpretaciones, cada lector, pude crear su historia paralela, ahora bien, conviene no perder la perspectiva del autor.

-Y los tumultos del pueblo, los Falangistas, los Requetés, la Iglesia, todos apoyando la sublevación. ¿Es interpretable?

-Todo es cierto, pero utilizado y debidamente manipulado por el autor, para ponerlo al servicio de la novela. El paraíso en el que los personajes conviven, se transforma en purgatorio.

-¿De ahí la inclusión de don Cosme?

-Podría ser, esperemos. Referente a los personajes, cierto es que se retratan prostitutas, damas, músicos, obreros, militares, sacerdotes, seminaristas….. Verás, dudo que en esa época hubiera una representación notoria de chinos en Burgos, ni palomas en el Espolón dudo de las papeleras y tampoco a mi juicio las señoras usaban leotardos.

-¡Vale! Lo que no me negarás es que es una novela de Burgos.

-Sí, pero no sólo para Burgos, Esquivias recrea el ambiente de una ciudad pequeña, hermosa e inmovilista como tantas otras, que soporta sucesos propios de una época, menos posibles en una gran ciudad.

-¿Otro café?.

-No ¡Gracias!

De modo inconsciente subieron paseando por la calle de Fernán González rememorando quizás el momento en que el comandante Paisán, junto a la Puerta de la Coronería, salvó a Rodrigo Gorostiza de las iras del padre Herrera.

domingo, 9 de enero de 2011

En el paraíso



En invierno, la noche vence al día demasiado pronto, el alumbrado público lucha en la ciudad por mantener el equilibrio entre luces y sombras; iba bien de tiempo, por lo que decidió tomar un montadito y su correspondiente vino de Ribera para concluir la tarde con la dignidad debida.
Al otro lado del puente, reflejando su arquitectura isabelina en el ahora orgulloso Arlanzón, crecido con las últimas nieves, el teatro cobija, en el secreto de sus camerinos los últimos retoques que los integrantes del Ballet Imperial Ruso, daban a sus escandalosamente bien formadas figuras.
Los prolegómenos y el tiempo de espera en un teatro, es una parte del espectáculo, el murmullo, tenue en un principio, iba in crescendo para en esta ocasión, amortiguar tras las bambalinas, la inquietud de El Cascanueces de Tchaikovky.

Había conseguido dos buenas entradas en el paraíso: zona D números 2 y 4, a sus pies el murmullo decrecía con la llegada al foso de los primeros músicos.

-¡Ves como he llegado a tiempo!

Su fuerte no era la puntualidad, el día anterior le dio la entrada. Esperarle, hubiera supuesto no disfrutar de ese  tiempo adicional antes de la representación.

-Tú lo has dicho, poco más y te pierdes el comienzo.

Llegaba como un general invicto.

-Este edificio ha sido escenario de sucesos transcendentales que no puedes ni imaginar. ¡ Ya te contaré! –dijo triunfante.

Los primeros compases de la orquesta aquietaron por completo el murmullo, algún avezado espectador provisto de diminutas linternas, daba el último repaso al libreto resumido que figuraba en el programa.
Un coro de copos de nieve dando la bienvenida a Clara y el Príncipe, junto con la caída del telón, anunciaron el fin del primer acto.


Pablo, entre sorbo y sorbo de un refresco, está decidido a narrar los transcendentales sucesos con los que llegó al teatro.

-¿Sabías que aquí –dijo trazando un semicírculo con su mano derecha- en el Salón Rojo, se gestó el alzamiento del 18 de julio en 1936?

Sin dar tiempo a respuesta alguna continuó:

-He hecho averiguaciones en la familia. Mis padres por ejemplo conocieron a muchos importantes de la época, Conchita Plaza, la familia Ruiz Dorronsoro, el Dr. Albiñana…..¿Recuerdas el portalón de Fernán González por donde pasamos el otro día? Ahí estaba la sede de los Socialistas, La Casa del Pueblo.

Hablaba atropellado casi sin respirar, temeroso de que le quitaran la palabra y por tanto la exclusiva.

-Ten calma -le dije- nadie va tras de ti.

-Espera, espera. Los chinos no acaban de arribar ahora a Burgos, ya había muchos en el 36, aunque no tenían tiendas, vendían corbatas por la calle. Las chicas explotadas, como tú las llamas, estaban bien vistas por los curas, tenían hasta su propia misa en San Gil y las señoras de la alta sociedad preferían tirar el pan antes que repartirlo entre los hambrientos del pueblo.

Mientras subíamos a la zona VIP del paraíso le dije:

-¿Puedo hacerte una pregunta?

-¡Naturalmente Lucía! no necesitas permiso.

-¿Has leido Inquietud en el Paraíso de  Esquivias?

-Estoy en ello, voy por el capítulo tres. ¿Por qué lo sabes?

-Es una corazonada ya hablaremos de ello, quizá se pueda dar otra interpretación a la obra, podíamos leerla juntos y compartir opiniones.

-Me parece estupendo ¡Eres un cielo!


Los murmullos cesan en la sala. Clara y Cascanueces inician un viaje a la cima del árbol, continua el segundo acto. Clara se despierta dándose cuenta de que todo ha sido un sueño. El telón cae varias veces mientras el público aplaude a la compañía.


De vuelta al bar de los montaditos –esta vez invita él- Pablo, entusiasmado, va proyectando como y donde hacer la puesta en común de la lectura.