Reflexión

Cuando se tienen problemas de comprensión e ignorancia hay que resolverlos con lecturas nuevas y apropiadas. (Miguel Delibes).

jueves, 31 de enero de 2013

Apuntes del mundo bohemio. “Mala hierba” (Pío Baroja)




Enfrentado a la lectura de Mala hierba me propongo como Manuel en La busca ser de los que trabajan al sol, no de los que buscan el placer de la sombra. Para ello hay que hablar de Baroja, de su obra. ¿Qué decir que no se haya recogido ya en comentarios anteriores? ¿Qué aportar? Como Manuel la tentación es permanecer en el estudio de Alejo Monzón escuchando pero… eso no basta, hay que ejecutar lo que se ha pensado, lo que se ha sentido.

La primera parte de Mala hierba, es continuación cronológica de La busca trasladando la acción al centro de Madrid. Manuel, el protagonista, aparece como testigo de la vida y milagros  de un grupo de bohemios, de sus características e idiosincrasia, como ya ocurriera en El lazarillo.

A mi juicio, hace Pío Baroja, algunas reflexiones significativas sobre la vida bohemia y los “artistas”.

Habían clasificado al mundo: Tal era admirable; Cual, detestable; H, un genio; B, un imbécil.
Y sus obras.
Al ir a detallar (en la escultura), los defectos iban apareciendo con más fuerza. Los dejaba sin terminar. Su orgullo le hacía creer  después que el modelar exactamente un brazo o una pierna, era una labor indigna y decadente.

Baroja nos hace contemplar a través de Manuel en estas primeras páginas un mundo menos mísero, pero no menos delincuente. El trabajo merecerá la pena.



miércoles, 30 de enero de 2013

Grafiti, Arte y Cultura



No reconocer que el título tiene doble sentido o que la  imagen encierra denuncia, sería dos veces injusto.

El grafiti no es un fenómeno nuevo, se remonta a los tiempos del Imperio Romano,y ha perdurado hasta nuestros días (se han encontrado muestras en muros y columnas escritas en latín vulgar).

¿Quién no recuerda grafitis sentimentales en los árboles de nuestros parques perpetuando amores efímeros?

Este "arte urbano" -también efímero- debiera realizarse en soportes adecuados, sin invadir territorios que no le corresponden.

En el caso que nos ocupa entiendo que, así, el "arte" es absolutamente acultural.

domingo, 27 de enero de 2013

Pio Baroja, La lucha por la vida. Ruralismo y servidumbre.



Desde  la perspectiva que proporciona la introducción de   Mala hierba, segunda parte de la trilogía "La lucha por la vida" de Pío Baroja, que desde el club de lectura de La Acequia dirige el profesor y amigo Pedro Ojeda,  la –posiblemente calenturienta- mente de este desocupado lector se asoma a  referencias históricas.

A partir del siglo III de nuestra era, las antiguas ciudades fueron perdiendo protagonismo en beneficio del campo, la urbe entró en decadencia en beneficio del agro. Recintos amurallados fueron  invadidos por campos de cultivo y rebaños que servían de asiento a sedes episcopales anunciando  ya, el modelo de ciudad medieval. La revalorización de la tierra como forma de riqueza, hizo que la sociedad evolucionara en función de la villa rústica.

Con el crecimiento europeo a partir del siglo X la ciudad reaparece y se desarrolla. Más tarde absorberá al campo.

En La lucha por la vida (insisto, apenas atravesado su umbral) se capta la pérdida de contacto con la sociedad rural, y por qué no, una crítica a la ciudad moderna en el tránsito de los siglos XIX al XX, a través de sus protagonistas.

Quiero invitar a cuantos visiten el espacio de El Alfoz, a sacudirse conmigo la pereza y participar en esta gratificante empresa.

miércoles, 23 de enero de 2013

La Verdad, el Tiempo y la Historia



La Verdad, el Tiempo y la Historia (Goya ca. 1800)

Emplearse a fondo en una ocupación puede ser loable, pero no siempre válido o al menos conveniente. Desde octubre del pasado año este desocupado (y desagradecido) lector, se ha empleado con ahínco en algunas -buenas- labores, abandonando, que no olvidando,  a EL ALFOZ hasta el punto de no celebrar como de costumbre su tercer cumpleaños (17-octubre 2012). Le pido, públicamente, desde aquí perdón, por privarle durante este tiempo de las valiosas visitas que le mantienen. Quizás ellas lo hayan agradecido.
Como Pepito grillo en Pinocho, una voz cariñosa me ha recordado sin desánimo  mi obligación y reprochado la deslealtad -gracias Begoña.


Si es cierto que todos los caminos llevan a Roma, bien podríamos a través de una pintura de 1800, reflexionar sobre el presente. Dejando para profesionales el análisis de estilo y técnica y obviando si la alegoría del cuadro se refiere a la Verdad Histórica o la Constitución de 1812, me quedo con el título:

LA VERDAD, EL TIEMPO Y LA HISTORIA.

En diciembre de 1978 España se ilusionó con el cambio. Treinta y cuatro años más tarde (EL TIEMPO), la ilusión se desmorona, la justicia no es justa, la proclamada identidad nacional está en permanente conflicto consigo misma, la lucha por los ideales transmuta a lucha por el poder, la cruda realidad (LA VERDAD) se impone.
Es de esperar que LA HISTORIA que siempre se elabora desde un presente distinto al actual, sirva de referencia y guía para no tropezar en la misma piedra.
En la pintura de Goya la Historia, desnuda, pisa el corpus de una situación anterior.
¡Que así sea!