Un caluroso y agradable día de este Octubre, estudiantil y otoñal:
El patio de
la facultad, alejada ya la apatía vacacional, rejuvenece con la incorporación de la muchachada
universitaria. Carpetas nuevas, nuevos horarios, reencuentros y risas. El
profesorado, a modo de calentamiento
para los todavía lejanos exámenes, encomienda los primeros temas, lecturas y trabajos.
-Nunca pensé que comenzaríamos con Eduardo Mendoza.
-¡Hombre! La asignatura es Literatura contemporánea.
-¡Pero tanto…! Yo pensé en Cela, Delibes, si me
apuras, hasta Gimferrer.
-¡Mendoza es anterior. De 1943!
-¡Vale! Tienes razón en las fechas, quizás me
condiciona en Riña de Gatos lo del Planeta.
-Seguro. Recuerda que el profe lo advirtió el primer
día haremos el camino inverso, “de la actualidad, hacia atrás”. El 2010 es
actualidad.
-No sé, puede ser saturación sobre el “36”, creo que
es un tema superable, y superado.
-Por algo hay que empezar, Mendoza es un autor, leído
al margen del Premio.
-Me cuesta situar la novela, no sé si es intriga,
historia reciente, tratado de pintura… Los personajes son un tanto peculiares: o
héroes románticos, o figuras de comic. Curiosamente y como excepción, el punto
de realismo lo aporta una prostituta.
-Los personajes son una de las claves, se trata de
aportar humor, al tiempo que incertidumbre mientras se describe a una parte de
la sociedad de la época.
-Humor, lo que se dice humor, hay que buscarlo. Mas
bien, hay una sucesión de escenas digamos de comedia: amantes en el armario o
bajo la cama
.
-¡Justo! Hace caricatura de la sociedad, con
pinceladas cómicas.
-He quedado un poco saturado de citas pictóricas y
políticas, abrumado por la ingenuidad del protagonista, pero, quizás tengas
razón, es una novela para leer en clave superficial, con sus intrigas y
variaciones.
-En efecto, la novela es, lo que ha querido el autor
que sea: un Premio.
-Después de lo dicho, sigues recomendándome ¿La
ciudad de los prodigios?
-Ahora con más motivo.
Como ya habrán adivinado los lectores que
amablemente siguen este blog, el diálogo es , consecuencia
de las cuatro entradas anteriores sobre Riña de gatos con el valor añadido de los comentarios
que en ellas han tenido a bien realizar mis seguidores. ¡Gracias!









