Reflexión

Cuando triunfó el nuevo material de escritura [el pergamino], los libros se transformaron en cuerpos habitados por palabras, pensamientos tatuados en la piel. (El infinito en un junco. Irene Vallejo).

lunes, 18 de noviembre de 2013

La estafeta romántica. El devenir de los personajes


Abadía en el robledal Caspar David Friedrich

El bosque onomástico de La estafeta romántica, no debe impedirnos apreciar su singularidad,  con la inclusión de tan nutrido grupo de personajes Galdós puede introducir opiniones coincidentes en unos casos, contradictorias en otros, trazando una imagen -irónica si se me permite- del romanticismo español y establecer mediante las cuestiones particulares, en extremo románticas de muchos de los personajes, relación con los acontecimientos del periodo.

La figura del personaje principal Fernando Calpena carente de de iniciativas y obligado a obedecer, está presente como “sujeto” ya en la primera carta y nominalmente desde la segunda, pero cede importancia en beneficio de la narración en conjunto.

La literatura, con sus autores, obras e intenciones captada por los personajes novelescos a su arbitrio es parte importante de este Episodio, con lo que se logra que el lector viva y se implique en la sociedad romántica que, admítase o no, influyó en la realidad de nuestra historia.

Voy a permitirme una libertad. Todas las cartas están y parecen hechas por la misma pluma. Tal vez a diferencia de la mujer del Cesar no debiera parecerlo.

Y, así, sin afirmarla por falsa o verdadera, la escribo. Tú, letor, pues eres prudente, juzga lo que te pareciere. (Don Quijote II-XXIV episodio de la cueva de Montesinos).

miércoles, 13 de noviembre de 2013

La estafeta romántica, en busca de nuevas claves.


Sátira del suicidio por amor. Leonardo de Alenza

Deseosos de conocer cuanto sucede en el bosque de La estafeta romántica dejamos de lado la intrincada vegetación de  personajes novelescos. La trama de Galdós tiene, necesariamente, que aportar otras claves en este Episodio.

La primera misiva está fechada En La Guardia a 20 de febrero de 1837, curiosamente siete días después de la muerte de Larra:  era lunes de Carnaval, ya anochecido, Larra recibe a Dolores Armijo que viene acompañada de su cuñada. Ha venido a rechazar cualquier posibilidad de arreglo. Cuando salen las dos mujeres de la casa y todavía no van lejos, se oye un disparo. Curiosamente en la posdata de la carta se da cuenta del suceso.
Rastreando en los Episodios, Larra aparece en varios, y siguiendo la obra de Galdós el tema del suicidio, tampoco es nuevo. No resulta por tanto ocioso retomar de nuestra anterior entrada el controvertido suicidio del que hay dos versiones opuestas. Una que desde la moral, lo condena cargando la responsabilidad al carácter, o la formación espiritual. Otra que ve en tan grave decisión libertad, romanticismo, ideología, en resumen un mártir por la causa.

Galdós apunta ambas teorías por medio de diferentes personajes y las cartas que escriben, negando en unas lo que proclama en otras. Las cartas que intercambian María Tirgo y Juana Teresa (Uno y Dos) centran el suicidio en el arrebato sentimental de un romántico.

Uno
Ello es que se ha suicidado, pegándose un tiro en la sien, un joven de talento y fama, por despecho amoroso, de la rabia que le dieron los desdenes de su amante, la cual es casada […].Ya vemos que es romántico el que se mata porque le deja la novia o se le casa.

Dos
Mariquita mía, ¿estás en Babia? El que se ha suicidado en Madrid es Larra” “un escritor satírico de tanto talento como mala intención, según dicen, que yo no lo he leído ni pienso leerlo.

En ambas Larra es la iconografía del romanticismo emocional y sentimental si bien quedan, en cierto modo más ridiculizadas las rechazantes que el rechazado.
En la carta Cuatro se pone en boca de la mayorazga Demetria dechado de perfección y cultura y conocedora por tanto de la obra de Mariano José que.

El difunto suicida era un hombre que con su propio pensamiento, como la cicuta, se amargaba y envenenaba la vida.

La frase puede suponer  la consideración de interés y preocupación por el futuro de España, tema de sus numerosos y críticos artículos firmados bajo el seudónimo de Fígaro.
A estas consideraciones puede añadirse un colofón: Galdós quiere destacar la valía de Larra, y así en la carta Siete el “diálogo” entre Fernando y Larra es significativo.

¿Verdad que era yo un gran escritor? Has sido único, Mariano –le dije–

Y refuerza esta tesis en la Once.

Aún nos parecía mentira que del primer ingenio de nuestra época no quedase más que aquel despojo miserable. ¡Veintiocho años de vivir!... ¡Y verle allí mudo, inerte; su arte y pluma enterrados con él!

Buscando en la obra de Don Benito más allá de la onomástica hemos llegado a estas reflexiones  sobre el controvertido suicidio. Es evidente la intencionalidad del autor de -utilizando una frase con tendencia que diría Muñoz Molina-  poner en en valor la figura de Mariano José de Larra.
Con seguridad hay otros puntos de vista.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Larra y otros episodios en versión epistolar. La estafeta romántica, B. Pérez Galdós


Ni con el paso del tiempo los grandes autores dejan de sorprender, siempre, de una u otra forma son actualidad.
Al menos nominalmente tanto Don Benito Pérez Galdós como los Episodios nacionales son conocidos por gran número de españoles, no tanto el contenido de estos y presumiblemente menos el Episodio que nos ocupa. Cada propuesta de nueva lectura es un reto y La estafeta romántica no es cuestión baladí. Paso previo es la visita al librero, primera toma de contacto con café incluido si procede.

- Quería La estafeta romántica de Galdós
- Veamos… te lo tengo que pedir
- Vale. ¿Sabes de qué va?
- No del todo, conozco La campaña del Maestrazgo. Una reseña referida a los protagonistas decía: “si no te matan unos te apalean otros” y así era. Creo que La estafeta está relacionada pero, no, no la he leído.
- En cualquier caso cuando lo recibas me avisas.
- ¡Descuida!

Copio de la contraportada: “Benito Pérez Galdós se sirvió de los Episodios nacionales para recrear la compleja vida de los españoles”. Compleja. La sensación de haber llegado tarde a la película confirma la posible vinculación de este episodio con anteriores, el lector se pierde en principio en el fárrago de nombres “de doña María Teresa a doña Juana, de la señora marquesa a doña María, de don José María al señor. Marqués…” Tentado está de elaborar un árbol genealógico (no sería la primera vez).
  
Vamos perdiendo el miedo a la complejidad que se difumina  -siempre a juicio de este lector-  con la cercanía geográfica (La Guardia, Villarcayo, Cintruénigo), los enredos amorosos, los episodios históricos que se adivinan (Carlos I / V, la guerra carlista) y el romanticismo que declara el título en el que se apuntan algunos personajes como Mariano José de Larra y su controvertido suicidio del que Antonio Machado cien años después escribiría: “fue un acto maduro de voluntad y de conciencia. Se mató porque no pudo encontrar la España que buscaba, y cuando hubo perdido toda esperanza de encontrarla". Sea por esta u otras razones unos consideran a Larra mártir y otros víctima de la sociedad. En cualquier caso el romanticismo es un callejón sin salida.

Los Episodios nacionales son muchos -cuarenta y seis- y la disponibilidad poca, supone -decíamos- un reto que podría ser aceptado en verano.


jueves, 31 de octubre de 2013

Sin nombres ni fechas. Intemperie


Tener nuestras propias fechas -cumpleaños, aniversarios- nos parece obligado y necesario, también lo es o al menos nos lo parece compartir otras -fiesta del pueblo, Navidad e incluso ¡Halloween!

En estos complejos tiempos en los que la NSA “hackea” los servidores de Google y Yahoo, al santoral le ha salido competencia: día de la no violencia, día del Hábitat, día de la salud mental…, todos los días tienen su afán. Tal vez por estas u otras razones cuando nos situamos “A cielo descubierto, sin techo ni otro reparo alguno” (definición de intemperie en DRAE) reaccionamos en principio con cierto rechazo ante un mundo cerrado sin nombres ni fechas, como se define en la contraportada la novela de Jesús Carrasco.

El nombre es necesario para identificar a las personas. Si lo que intentamos es definir, comprender, el apelativo es prescindible. Con las fechas ocurre lo mismo, música de los 60 nos lleva directamente (depende de gustos y tendencias) a, por ejemplo, Puente Sobre Aguas Turbulentas de Simon & Garfunkel, o a Black is Black de Los Bravos. Aquel tema del primer guateque, el primer beso, aquella letra por la que nos dimos la mano; no importa el lugar sino lo que allí sucedió.

Tampoco en Intemperie hay lugar ¿Hacía falta?


jueves, 24 de octubre de 2013

Mimetismo, Intemperie


Cuando una cadena consigue éxito de audiencia con un programa genera en la competencia una capacidad mimética de producción directamente proporcional que, cuando menos, confunde al espectador y el mando a distancia, tan útil para el zapeo, pierde lo más granado de su función por la repetición de temas. Normalmente el programa exitoso ocupa un espacio virgen, o sin descubrir, o sin explotar que estaba ahí.

En narrativa, el escaparate del librero, las páginas culturales y ¡Cómo no! las entrevistas en prensa radio y televisión son como  un mando a distancia para que los editores muestren al lector el filón descubierto o los sucedáneos correspondientes a fin de explotarlo debidamente.

Intemperie es una novela de éxito inmediato naturalista, descriptiva rica en imágenes que conduce al lector manteniendo la tensión de principio a fin y viene a ocupar un espacio no  explotado que pudiera llevar a través del mimetismo de lo anecdótico (persecución, hambre, sed, sufrimiento, resignación) a la multiplicación de la especie, tal vez no en el mismo autor, pero quizá si en el seno editorial, mecenas al fin, cuyos designios son inescrutables.
Esperemos.


Imagen: Mimetismo. Lastro - Cintia Clara Romero

jueves, 17 de octubre de 2013

Cineclub, Bergman e Intemperie

Tiempos modernos: Charles Chaplin

El cine, en su infancia y adolescencia, vivió como espectáculo, alcanzada la mayoría de edad coqueteó con la literatura significándose ya como arte séptimo. De alguna manera, literatura y cine tienen el objetivo común de contar historias sirviéndose de la palabra y la imagen.

Intemperie es palabra. Rica en términos, precisa, descriptiva, agobiante a veces, dramática y desesperanzada. Con su lectura hemos revivido el cine de Bergman, encontramos un paralelismo no en el argumento, si en las sensaciones, en simbolismos como: la imagen de una humanidad desesperada y triste en El manantial de la doncella, el ser humano frente a la vida y el “Silencio de Dios” en El séptimo sello, la reflexión sobre la experiencia y la filosofía de la vejez en Fresas salvajes.

La narración escrita de Carrasco se asemeja a la visual de Bergman: lenta y desesperada en ambos casos, busca con premeditación dar tiempo al lector/espectador para la reflexión. En ambos, la limpieza del lenguaje aleja de la monotonía. En ambos, en fin, la vuelta atrás (flashbacks) ayuda a situarse en el conjunto de la obra.

Y…., ya está.

Cuatro años en la Web


Plantar un árbol, tener un hijo, escribir un libro.

Al margen de si este es el orden de la cita la primera de las exigencias es factible prácticamente a cualquier edad con un poco de ayuda y el ser vivo plantado requerirá pocas atenciones, según la especie podrá desarrollarse normalmente solo. Tener un hijo ya es harina de otro costal, requiere la edad fisiológicamente necesaria y la obligación de cuidarlo, mantenerlo y educarlo, afortunadamente y a pesar de que la tasa de fecundidad española es de 1,36 por mujer, madres hay más que escritores. Escribir es moneda de uso diario, está al alcance de cualquiera, ser escritor no, entonces… ¿qué hacer para cumplir el tercer requisito?

-      Tú también puedes hacer un blog –dijo.

Corría octubre del 2009, guardé -sin respuesta- la sugerencia y el día 17 del mismo mes El Alfoz se asomaba a la Web 2.0 con mil dudas, no pocas indecisiones y mucha osadía. Hoy, cuatro años después, gracias a la protección de cuantos le visitan, continua editándose en el espacio virtual con menos dudas y el mismo o mayor atrevimiento. Admitido pulpo como animal de compañía quien esto escribe y cambiando libro por blog, considera cumplida la tercera de las exigencias.


Disculpad los errores cometidos. Os quiero. Muchas gracias