Reflexión

Cuando se tienen problemas de comprensión e ignorancia hay que resolverlos con lecturas nuevas y apropiadas. (Miguel Delibes).

domingo, 10 de febrero de 2013

Tacones lejanos



Los movimientos femeninos han evolucionado en los últimos tiempos notoriamente. Lo sé. Lo sé. Es evidente, una obviedad.

La mujer del siglo XXI dirige gobiernos, empresas, accede a cualquier titulación, toma parte activa en las fuerzas de élite… -he vuelto a caer en lo obvio- en definitiva, que acorta  distancias frente a la hegemonía masculina.

Las empresas de mercadotecnia han tomado el autobús de esta transformación y a través de cuñas publicitarias y pasarelas de moda están vendiendo la imagen de mujer actual: firme, decidida, segura de sí misma y dueña de sus actos y así la deseamos todos. Por esto aparecen en prensa y televisión con paso fuerte y posturas agresivas. El objetivo es vender más perfumes, joyas o ropa.

El movimiento suave, delicado, de paso corto e insinuantemente delicado, tiene tinte “demodé”, decimonónico y anticuado, frente al actual (¿porqué llevarán cara de enfado?) un tanto marcial que, a mí, se me antoja más propio de La Legión.

Admito estar (sólo en éste sentido) pasado de moda pero al ver en los informativos la reseña de la Valencia fashion week, no he podido evitar el recuerdo de aquella chica que invariablemente a las 8:40  conseguía que cuantos trabajábamos enfrente nunca olvidáramos la hora de entrada a la oficina.
Que andar más garboso, decían unos, jacarandoso afirmaban otros, el más castizo piropeaba: “Si cocinas como caminas, me como hasta las espinas”.

Hemos pasado de El último cuplé (”pisa con garbo”) a Tacones lejanos.  

16 comentarios:

Marina dijo...

Admito mi poco entendimiento, porque no estoy segura de haberte entendido, al menos no del todo.

Verá usted mi querido amigo, yo soy de una Asociación feminista 100% que se llama AMDEVE (Asociación de mujeres deobriga vetonum) ¿Y porqué son necesarias las asociaciones que defiendan los derechos de la mujer? Sencillamente porque carecen de ellos, carecemos de ellos, en algunos lugares del mundo, incluso de los más básicos.

Yo no comino con garbo y nunca he tenido tacones,ni lejanos ni cercanos, pero me encanta ver a mis hijas subidas en tacones de aguja, con todos los derechos aprendidos y guiñando un ojo a quienes les echan un piropo....creo que lo corté nunca ha estado reñido con lo valiente ;)

¡¡¡¡Ufffff estas feministas!!!!! jajajajajajaajajajajaajaja

Marina dijo...

Glup...se me olvidó dejarte besos.

Besosssssssssssss

Aldabra dijo...

estoy de acuerdo contigo, Paco... entre lo mucho y lo poco está la diferencia.

las mujeres no nos comemos el mundo, ni somos tan decididas y valientes como nos quieren pintar... no me gusta tampoco esa imagen de mujer agresiva...

las mujeres al igual que los hombrs, hacemos lo que podemos, lo mejor que sabemos, no hay más.

biquiños,.

Paco Cuesta dijo...

Querida Marina. Tal vez me he extendido mucho para algo muy simple. Entiendo que un poco de delicadeza no está reñida con la eficacia profesional (será nostalgia).Por otro lado intentaba ( por lo que veo sin conseguirlo)manifestar mi descontento por la reiteración con la que los medios manipulan a las personas, hay mucha, muchísima gente que asocia esos mensajes al triunfo social.
Lo siento, Marina.

Por cierto he manifestado en muchas ocasiones en este mismo foro mi admiración y cariño por la mujer y su defensa su procede.
Me encantan los tacones aunque me superen en altura.
Lo que antes se entendía por femenino no tiene porqué ser necesariamente TODO peyorativo.

Abrazos para todas.
Ya lo he dicho. Sabéis que os admiro

Abejita de la Vega dijo...

Estoy con Marina, Paco. Esa nostalgia de la feminidad de paso corto y delicado...nos mosquea. Geishas o algo así, uy, uy.

Sabemos que nos admiras y te admiramos.

Besos

Merche Pallarés dijo...

Admito que me he reido con tu post. Lo he encontrado MUY cierto, yo tampoco aguanto esa imagen de mujer esquelética, agresiva que los medios nos quieren transmitir. Besotes, M.

Aldabra dijo...

sus deseos, don paco, son ódenes para mí y si usted me pide que vuelva, vuelvo y con mucho agrado.

leí los comentarios, por supuesto, y yo entendí perfectamente lo que quieres decir porque hace tiempo que te leo y sé lo respetuoso y tolerante que te muestras con todos los temas.

a mí, particularmente, me pone de los nervios, cómo nos venden a las mujeres... no por llevar tacones de aguja se pisa más fuerte, o se llega más lejos... es más, creo que las mujeres más luchadoras se calzan más cerca del suelo... se manchan las manos, se implican sin preocuparse tanto de su aspecto...

la imagen publicitaria de la mujer sigue siendo muy patética... no somos objetos de deseo (aunque podemos serlo, claro está), ni somos objetos de adorno...

mientras que todo este mundillo de la publicidad no cambie la guerra está perdida (que no todas las batallas)...

en buscar la igualdad está la clave... pero aún no se ha encontrado ese punto de equilibiro, o algien está interesado en que no se encuentre.

me gusta pensar que con "nuestras diferencias" los hombres y las mujeres somos iguales, así quiero verlo y así quiero inculcarlo a quien quiera escucharme.

biquiños,
y repito, un placer volver.

Gelu dijo...

Buenas noches, Paco Cuesta:

Qué maravilla un piropo sano a las 8,40.
En Burgos, seguro que a esa hora vuestra admirada trabajadora iba con prisa, por eso su paso ligero y airoso. A la salida, seguro que caminaba a ritmo de paseo.
Un piropo -de los que alegraban el día- era agradecido siempre, y comentarlo y recordarlo durante la jornada laboral, y después, haría sonreír.
La mujer del siglo XXI, para competir con el hombre lleva un desgaste 3 ó 4 veces más que él. Incluido el físico que se le exige, ya que es muy difícil conseguir aparentar el peso y la edad que no se tiene.
Tranquilo, que te hemos entendido.

Saludos.

Ele Bergón dijo...

Hola Paco, llevo varias días pensando que necesito que me escribas al e-mail que tengo en el blog, pues estoy investigando cosas de mi familia y como tú te llamas Del Olmo, como yo, quiero preguntarte algo. Ya sé que hay unos cuantos Del Olmo, pero quién sabe quizá tu sepas de un tio-abuelo que he perdido

Besos

Luz

Myriam dijo...

Entiendo a lo que te refieres PACO y estoy de acuerdo contigo en que la mujer para ser mujer al 100% y ejercer todos sus derechos, no necesita convertirse en lo que yo llamo una "Mujer fálica" en competencia descarnada con el Hombre e imitárlo o tratar de desbancarlo. Esto me resulta patético y lamentable.

No a la competencia.
Sí a la Complementaridad Hombre- Mujer.

Besos


pancho dijo...

Los tiempos están cambiando, Paco, si hasta las mujeres se apuntan voluntarias a la legión. Será por los años o por lo que sea, pero ya no me desagrada una copla cantada por Imperio Argentina o Miguel Poveda.
Siempre agradezco no ser mujer cuando las veo embutidas en esos zapatos de tacón alto de alturas imposibles.
En el ámbito en el que me muevo, no hay discriminación ninguna por cuestión de género. Aunque sé que existe, cualquiera lo puede ver a poco que abra los ojos.

Un abrazo. Polémica entrada.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

He de reconocer que me gustan las mujeres con tacones...

Amapola Azzul dijo...

Me ha hecho sonreir esta entrada, no se.., tiene garbo y salero.

Pisa fuerte, no sé...

Abrazo.

ana dijo...

Todo cambia, sobre todo porque vivimos muy deprisa.

Un saludo.

Ángeles dijo...

Paco, tu entrada no puede dejar indiferente a ninguna mujer. Es cierto y es un orgullo que hayamos sido capaz de ir derribando barreras por dignidad propia, y porque hacemos un buen trabajo, pero de ahí a que se nos presente, como maniquíes anoréxicas, caza-hombres con un perfume, o sexis con la última moda en lencería... pues no, y eso te lo dirán cualquier mujer, que se haya dado cuenta, que hemos pasado del último cuplé, a tacones lejanos.

No somos cebos, ni reclamos glamurosos, como pretenden hacer con la imagen de la mujer, porque eso significa que continuamos en un mundo machista en el que las mujeres sólo servimos para atraer al hombre...¡se han pasado demasiado con la imagen de la mujer, protagonista de anuncios que nos degradan.

Un abrazo.

Cornelivs dijo...

Entendí desde el primer momento tu idea, querido amigo.

Estoy conforme contigo.

Gracias por tu comentario y por acordarte de mi. Me acordé de todos en Burgos...lamenté no poder estar.

Un fuerte abrazo.