Reflexión

Cuando triunfó el nuevo material de escritura [el pergamino], los libros se transformaron en cuerpos habitados por palabras, pensamientos tatuados en la piel. (El infinito en un junco. Irene Vallejo).

viernes, 2 de marzo de 2012

Valle Inclán. De viaje con Las Sonatas



La etapa que antecede a un viaje, implica planificar, preparar o cuando menos adquirir los billetes. Finalizado este, se impone la labor de recoger y ordenar los pertrechos utilizados, bien para utilizarlos en el próximo o para depositarlos en el baúl correspondiente.
El crucero Las Sonatas  en el que embarcamos en octubre nos ha llevado durante  cuatro estaciones -narrativamente hablando-   a través de cuatro novelas a conocer cuatro amores de Bradomín en cuatro puertos distintos  como marino a la antigua usanza, enmarcados en un todo de ambientes distintos.
En la medida de lo posible y siguiendo las indicaciones del mantenedor de estas lecturas Pedro Ojeda, hemos intentado escapar a la anécdota, al pasaje pintoresco, a la simple narración novelística, para adentrarnos en Valle. No sólo en unas memorias amables publicadas por entregas.
El esfuerzo del autor por mantener un estilo, la acertada utilización de los recursos, el orden y la belleza narrativa, siguen presentes aunque Las Sonatas, -producto de otra sensibilidad y tiempo- queden difuminadas.
Las Sonatas son Valle, sí, pero no todo Valle, el donjuanismo contradictorio  de Bradomín queda un tanto alejado  tras contemplar su obra posterior.  

jueves, 23 de febrero de 2012

Duchamp, Bradomín y el cambio de identidad. Sonata de invierno



En ocasiones las ideas nos persiguen obsesivamente hasta llevarnos a situaciones contradictorias, a razonamientos que aparentemente nada (o sí) tienen en común. En la persecución perdemos la batalla, la idea persiste hasta que de palabra o por escrito le otorgamos la libertad.

Marcel Duchamp, “El hombre que encuentra  la belleza de las cosas feas”, a quien algunos acusan de asesinar el arte y otros defienden como libertador de las tiranías que definen lo bueno y lo malo, creó  un alter-ego, (Rose Selavy), con el que buscaba otra identidad sin abandonar la propia, (anteriormente firmó  su famosa “fuente” con el seudónimo de Matt).

Bradomín, el ínclito marqués de Valle Inclán -herido sin gloria- cuando llega a la conclusión de que no hay más solución que amputar el brazo dice: “Sólo pensé en la actitud que a lo adelante debía adoptar con las mujeres para hacer poética mi manquedad”. El marqués quiere para sí la identidad del Manco de Lepanto. La gloria del soldado al servicio de la causa (la carlista fue fallida), por encima de la de escritor. También como Duchamp aprecia la fealdad: “Por primera vez gusté ante mi fea manquedad”.

Bradomín se define a sí mismo cuando comprueba la buena impresión que su mutilación causa en las mujeres. Se siente pagado, resarcido de los dolores tras la estupidez del azar.

Marcel Duchamp define su vida: “He tenido suerte, una suerte estupenda. Nunca he pasado un día sin comer y nunca he sido rico”.

Notable y notoria diferencia que me lleva a recordar a Voltaire cuando en referencia a las invasiones germánicas que dieron al traste con el Imperio Romano afirma: “Los conquistadores llevaron por todo Occidente su ignorancia y su barbarie. Todas las artes perecieron”.

Hoy sabemos  que afortunadamente, en la  actualidad, las artes conviven sin destruirse y así, Cultural Cordón, pone a nuestro alcance el acontecimiento internacional de una exclusiva muestra de Marcel Duchamp.

En esta ocasión, como en tantas otras me asalta la pregunta.
Paco:
¿Cómo has llegado hasta aquí?
¿Quien te manda meterte en estos jardines?





jueves, 16 de febrero de 2012

Manejo de los elementos. Sonata de invierno.



El “manejo de los tiempos” – que, a decir verdad no sé lo que significa-  parece ser, por lo repetitivo, de vital importancia en el momento actual. A este lector posiblemente por asociación de palabras, la frase en cuestión le ha llevado a otra: “el manejo de los elementos” necesario para construir una obra literaria.
En  Sonata de otoño, la descripción de la tierra natal de Valle Inclán transformaba la palabra escrita en imágenes perfectamente apreciables para el lector. En Estío la variedad de la tierra mexicana se nos ofrece como paleta de pintor colorista y variada. En Primavera, la narración nos transporta a  escenarios místicos y recoletos dentro de la tierra italiana.
En Sonata de invierno el paisaje navarro está tejido con los mimbres anteriores, manejados con exquisito cuidado para no significarse en exceso y mantener la credibilidad sobre una tierra desconocida entonces para Valle. En esta última sonata define el escenario sin la precisión anterior. Con elementos climáticos: nieve, lluvia, aire y algunos -pocos- físicos,  difusos y lejanos; con parquedad en las pinceladas “El viento de los montes nos azotó tempestuoso, helado, (…) la carretera se desenvolvía entre lomas coronadas de ermitas”. En los entornos más próximos (jardín plaza), la relación con anteriores paisajes es aún más nítida: “Caserón de altas tapias”. “Rejas mohosas”. “Huerto triste”. Reminiscencias de Brandeso y Gaetani.

Valle Inclán hizo su primer viaje a Navarra en 1909, descubriendo una tierra que le recordó a  Galicia y Castilla, y  a la que amó.

"Si hubiera venido antes, querido Argamasilla, le habría dado otro ambiente a Los cruzados” dijo en referencia al ciclo de tres novelas que escribió sobre la Tercera y última Guerra Carlista. “Los cruzados de la causa”, “El resplandor de la hoguera” y “Gerifaltes de antaño”, escritas entre los años 1908-1909.

Falta por tanto la sensación de  naturaleza vivida, tan real, tan palpable, que nos ha acompañado en las anteriores entregas.

  Imagen: Taringa

jueves, 9 de febrero de 2012

Bradomín de las causas perdidas. Sonata de invierno



Que Bradomín camina siempre por el borde de la norma, es algo sabido.  Mejor rectificamos: camina siempre fiel a su norma y a su poder seductor, favorecido por su esclarecido linaje. Tiene por oficio ser galán, poeta y mantenedor de todas las pasiones.
En lo político -nobleza obliga- Valle Inclán lo hace continuar por la misma línea, destacando, aquí,  en Sonata de invierno, íntimamente ligado  al bagaje histórico del Marqués el romanticismo de los curas guerrilleros y la legitimidad de un rey. El Carlismo porta la aureola romántica de las causas perdidas y Bradomín – Valle, no quieren ser otra cosa que tradicionalistas.
Asistimos a un  romanticismo que al igual que Bradomín lleva aparejado –en este caso por la guerra- un tanto de sadismo:
“Los soldados que vienen con usted (dice sor Simona) han hecho verdaderos horrores”.  Esta afirmación hace que el Marqués destape el ánimo guerrero, despótico y feudal. Siente que el horror es bello, aplaude el saqueo de los pueblos y a los soldados que violan a las doncellas.
La tradición, esta tradición basada en el abuso  es dice,“bella como un romance y sagrada como un rito”.
Romanticismo y abuso, ideales y guerra civil. El dramatismo de un periodo de España, visto desde el prisma amable de las Memorias

jueves, 2 de febrero de 2012

Haberlas. Haylas. Sonata de primavera



Es de justicia comenzar diciendo que las meigas, tan arraigadas en la tradición popular asturiana, y especialmente en la gallega, se diferencian de las brujas en que estas actúan siempre con maldad, llegando a pactar con los demonios. Las meigas, por el contrario, son conocidas como curanderas y videntes, las gentes acuden a ellas para ser curadas con sus rescritos, ensalmos y conjuros.
Tras publicar la Sonata de estío, debió quedarle a Valle Inclán, el vacío de la superstición de su tierra gallega que tantas otras veces sacó a la luz. No es por tanto de extrañar que en Sonata de Primavera, aún rodeado por las vides y olivos de la campiña de  Ligura se asome al mundo de la magia, el misterio y el hechizo, en ausencia de la Santa Compaña casi inevitable en el paisaje gallego.
Bradomín -lo hemos visto- se acompaña de una religiosidad ficticia arropada por las fuerzas del infierno agazapadas tras su honor de caballero. El diablo, jugador de ventaja, siempre presente en hechizos y conjuras, debió ser quien puso en manos de la vieja hechicera el anillo destinado a causar su desdicha. Las fuerzas del bien, imbuidas quizá por María Rosario y personificadas en el oportuno monje benedictino “no dudo que es vuestro Ángel quien se sirve de mí para salvaros la vida”, acuden al rescate -inmerecido- del casquivano noble.
La narración, por deseo del autor, continúa con reminiscencias gallegas. La casa con la cornamenta de buey en el tejado y la vieja hechicera hilando a la puerta -aire fantasmal de brujería-  en la que la altanería de Bradomín ha de plegarse a las intenciones maléficas de la bruja, contrastan con el misticismo del palacio de Gaetani.
Tal vez ha querido Valle Inclán destacar algunos fundamentos de la tradición popular. La brujería esconde una falsa religiosidad y sus resultados son contemplados desde el lado de la fe como influencias diabólicas.
“De repente (María Rosario), con una fuerza trágica se descubrió el rostro y clamó enronquecida:
“¡Aquí peligra vuestra vida…! ¡Salid hoy mismo!

Imagen las tres Moiras  (Mitología griega). No es lo mismo, pero…..
Personifican el destino. Eran tres: una hila el destino en su rueca, otra devana el hilo dirigiendo el curso de la vida, la tercera  corta el hilo de la vida eligiendo la forma de la muerte.

lunes, 30 de enero de 2012

Manifiesto por la solidaridad



Un año más recordamos la necesidad de publicar el Manifiesto por la solidaridad, al que El Alfoz se adhiere. Ojala que el sueño continúe, se lo recordaremos al mundo todos los años.  Gracias a todos.

QUIENES SOMOS:
Los que suscribimos este manifiesto somos ciudadanos en el pleno uso de nuestros derechos civiles, y titulares de la soberanía popular, de la cual emanan los poderes del Estado. 
Los firmantes nos dirigimos a todos los ciudadanos del mundo, conocedores de la situación de pobreza, hambre y enfermedad en la que se encuentra gran parte de la población humana en un momento histórico, como el actual, en el que se disponen de los suficientes medios políticos, económicos y científicos que pudieran solucionar estos problemas. 
Este manifiesto tiene vocación de universalidad, y va dirigido a toda la humanidad, a cada ser humano que habita el planeta, para que tome conciencia de la terrible situación a la que se enfrentan millones de personas y de alguna manera actúe en consecuencia para terminar con esta insostenible situación. Por ello la versión original en español será traducida a diversas lenguas, pues nuestro propósito consiste en hacer oír la voz de la opinión pública en los lugares en las que se toman las decisiones políticas y económicas del mundo. 
A QUIÉN NOS DIRIGIMOS:
Nos dirigimos a la clase política gobernante de nuestros países; así como a los más altos mandatarios de las Organizaciones Internacionales, tales como la Organización de las Naciones Unidas, y a los Presidentes y Gobiernos de los países más poderosos económicamente de la Tierra. 
LES MANIFESTAMOS: 
1.- Que este texto tiene su origen en la constatación de la extrema situación de necesidad y de hambre que sufre una gran parte de la población de la Tierra y en el desigual e injusto reparto de bienes que existe actualmente en el mundo. Entendemos que la ecuanimidad y la armonía en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana, por lo cual es inadmisible que una gran parte de la población mundial tenga que enfrentarse a una realidad tan precaria, a tal grado de injusticia y desigualdad, a tanta hambre, pobreza y desnutrición. 
2.- Que consideramos que dicha situación es intrínsecamente perversa y no admisible ni moral ni éticamente, dado que todos los seres humanos nacen libres e iguales. Igualmente, tenemos presente que todos los ciudadanos del mundo tienen esos derechos desde el mismo instante de su nacimiento y no como una promesa futura cuya conquista dependa de la realidad política, social o económica de sus países. 
3.- Que defendemos que es completamente injusto, inmoral y un crimen humanitario punible ante los tribunales internacionales y la Historia que, en pleno Siglo XXI, existan seres humanos que pasen hambre en el mundo, y que mueran por ello. Que es un agravante de ese crimen que, existiendo las leyes internacionales suficientes, así como los medios técnicos, económicos y científicos para corregir dicha situación, los que ejercen el poder en el mundo no lleven a cabo las acciones necesarias para solucionar lo que generaciones futuras calificarán de verdadero genocidio en el que serán culpables todos aquellos que, teniendo los medios para solucionar el problema, no los hayan empleado. 
4.- Que consideramos que esta injusta situación es contraria al Derecho Natural, a los Derechos Humanos y a las normas de la más elemental ética, y entendemos que ha llegado el momento de que la voz de la opinión pública exija de sus gobernantes el final de tal estado de cosas. 
5.- Que el presente manifiesto no es un manifiesto utópico; y que tampoco es un manifiesto político, ni se pretende con el mismo la instauración de un nuevo orden político o socio-económico mundial, ni ningún menoscabo del tejido empresarial, sanitario y social del mundo desarrollado, sino la más elemental justicia con los desfavorecidos. 
POR TODO ELLO, EXIGIMOS A NUESTROS GOBERNANTES: 
1.- La adopción de medidas inmediatas y urgentes para paliar tal situación de hambre, enfermedad y desnutrición en el tercer mundo. Consideramos que tales medidas no constituyen una utopía, sino que son perfectamente viables y posibles. 
2.- Mantener el compromiso de cumplir los Objetivos del Milenio que, establecidos por Naciones Unidas en el año 2000, definen los principios a los que ha de ajustarse la actuación de los países y del sistema económico internacional para superar, con el horizonte fijado en 2015, las injusticias que aquejan a la humanidad. 
3.- La realización de acciones solidarias sistemáticas con los países más desfavorecidos y que se establezca un orden lógico y humano de prioridades en la política económica, con proyectos inteligentes que creen riqueza y puestos de trabajo en los países afectados, facilitando un desarrollo sostenible y un progreso que les ayude a la consolidación de una red sanitaria, económica y social estable que haga posible el retorno a una situación de partida igualitaria. 
4.- Que se tomen las medidas necesarias para que los países ricos destinen una parte de sus presupuestos a la creación de riqueza, de empresas y de fuentes de trabajo en los países afectados; así como la adopción de un acuerdo internacional, que debería subscribirse en la ONU de obligado cumplimiento para los países desarrollados. 
5.- La implantación de un código ético que regule la estrategia de las empresas multinacionales, así como la eliminación de los paraísos fiscales y la aplicación de la tasa Tobin, ú otra similar, a las transacciones comerciales internacionales, que permita crear un fondo de solidaridad gestionado por Naciones Unidas. 
6.- No aceptaremos simples declaraciones de principios que no se traduzcan en políticas concretas. En definitiva, APELAMOS al sentido de la generosidad y humanidad de todos, y fundamentalmente de la clase política internacional económicamente poderosa. 
Desde la tierra que espera y cree firmemente en la Solidaridad, para que se construya un mundo mejor y más justo, a 30 de enero de 2012

jueves, 26 de enero de 2012

Escenarios y contrastes. Sonata de Primavera



Escenarios místicos recoletos envueltos en un halo religioso, la muerte, omnipresente en todas las lecturas, la lascivia, son constantes que se repiten  en las Sonatas. Piedad, satanismo, virtud y pecado se mezclan para provocar -pensemos en la época- un  cierto escándalo calculado que  llega a formar un todo; una necesaria floración con ausencia de falsedades en el paisaje  narrativo de las Sonatas. Bradomín, es fiel y consecuente consigo mismo. En el marco recogido y conventual del Palacio Gaetani donde impera la leyenda  con antepasados santos y beatos María Rosario es el blanco de la tentación.
“María Rosario era una figura ideal que me hizo recordar…. Doncellas que con sus manos curaban a los leprosos. El alma de aquella niña encendíase con el mismo anhelo de santidad”.
Son las memorias de un Don Juan atraído por un conjunto de ternura  misticismo y bondad, personalizado en mujer. El ansia de originalidad lleva a Bradomín tras “el triunfo de la vida” con la Niña Chole en el convento y el encuentro con Isabel a pocos pasos de la habitación de Concha a ser fiel a su patrón, superarse a sí mismo buscando incansable el  contraste entre  el Casanova erótico y la princesita Gaetani.
De la diversidad de matices y  cualidades que el lector aprecia en las Sonatas, es la dualidad de mundos, el  oponer persistentemente rincones de la intimidad de los personajes, quizá uno de los recursos más conseguidos.