Reflexión

Cuando se tienen problemas de comprensión e ignorancia hay que resolverlos con lecturas nuevas y apropiadas. (Miguel Delibes).

sábado, 15 de enero de 2011

Inquietud en el paraíso


Calle de Fernán González

Había literalmente devorado las casi ciento cincuenta páginas que faltaban para terminar la novela, en ésta ocasión no podía llegar tarde y sin los deberes hechos.
Tal vez por asociación de ideas, el sabor intenso y sugerente de un carajillo de brandy preparado con esmero por el propietario del café, o el entorno un tanto retro con piano de pared y luz de lámparas con tulipa le devolvieron al palacio situado a pocos metros de allí, donde hace unas horas, al cerrar el libro, dejó conversando a los generales: Dávila Mola y Cabanellas.

-¿Qué tal Pablo?
-¡Hola Lucía! Dijo incorporándose. ¿Te pido un capuchino?.
-Sí. Gracias.

-Un capuchino ¡Por favor!
-¡Marchando!

-¡He terminado el libro! –exclamó.
-¿Y…….?

-Si prescindimos de la obsesión de don Cosme Herrera es una novela histórica, si no, fíjate cuando se cargan a Calvo Sotelo, el accidente de Sanjurjo, la rebelión de Mola…..

-Pablo: un tiro en la nuca, es un asesinato ayer y hoy, lo haga quien lo haga. ¿Sabías que Mola murió también en accidente de aviación?
No hace falta prescindir de nadie, la novela con penitenciario y purgatorio es histórica. Creo que fue Umberto Eco quien dijo que una novela es una máquina de generar interpretaciones, cada lector, pude crear su historia paralela, ahora bien, conviene no perder la perspectiva del autor.

-Y los tumultos del pueblo, los Falangistas, los Requetés, la Iglesia, todos apoyando la sublevación. ¿Es interpretable?

-Todo es cierto, pero utilizado y debidamente manipulado por el autor, para ponerlo al servicio de la novela. El paraíso en el que los personajes conviven, se transforma en purgatorio.

-¿De ahí la inclusión de don Cosme?

-Podría ser, esperemos. Referente a los personajes, cierto es que se retratan prostitutas, damas, músicos, obreros, militares, sacerdotes, seminaristas….. Verás, dudo que en esa época hubiera una representación notoria de chinos en Burgos, ni palomas en el Espolón dudo de las papeleras y tampoco a mi juicio las señoras usaban leotardos.

-¡Vale! Lo que no me negarás es que es una novela de Burgos.

-Sí, pero no sólo para Burgos, Esquivias recrea el ambiente de una ciudad pequeña, hermosa e inmovilista como tantas otras, que soporta sucesos propios de una época, menos posibles en una gran ciudad.

-¿Otro café?.

-No ¡Gracias!

De modo inconsciente subieron paseando por la calle de Fernán González rememorando quizás el momento en que el comandante Paisán, junto a la Puerta de la Coronería, salvó a Rodrigo Gorostiza de las iras del padre Herrera.

13 comentarios:

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Todo un lujo vivir en la ciudad que vio parir estas obras...lo tienes más fácil, sobre todo por el conocimiento de los "santos lugares"... a mi me queda todavía un tironcillo... saludos

pancho dijo...

Para mí tiene un mérito enorme lo que haces, al menos yo sería incapaz de meter todos los contenidos de la novela que citas en un diálogo.

Excelente y original.

Un abrazo.

Asun dijo...

Me encantan estos diálogos entre Pablo y Lucía integrando en su conversación todos esos detalles de la novela.
En dos palabras: IM-PRESIONANTE.

Besos

Myriam dijo...

Excelente diálogo.

A mí me contó un tío, llamado Benjamín Torbes que no había palomas en Burgos en esa época.... Aaaay este autor.... ¡Qué cosa con esas palomas! Además una dama tan pituca como esa que las alimentaba.... raro, raro....

Marina dijo...

Soy como la niña que espía a los adultos detrás de los visillos. Tengo todo por conocer, pasear, revisar y vivir. Tengo todo por leer. pero lo que no tengo es la capacidad de contar las cosas con tu serenidad y ben hacer...pero eso no me importa, para eso estás tú.

Besitos.

MIMOSA dijo...

Recién comienzo con el capítulo cuarto, parecía que nunca saldría del tercero.
Nuevamente la imagen que nos ofreces es realmente hermosa. Debe de ser una ciudad llena de encanto por donde perderse y pasear, algún tendré que visitarla.
Y desde luego, no deja de ser ingeniosa tu entrada, una vez más, para relatarnos tus impresiones sobre el trasiego de esta obra que nos ocupa. Un diálogo interesante el que propones.
Un abrazo.

Merche Pallarés dijo...

¡Estupenda conversación entre Pablo y Lucía! Y esa foto de la calle Fernán González nos ayuda a ubicarnos a los que no somos de Burgos. ¡Gracias Paco! Besotes, M.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Cómo me gusta que te hayas decidido por esta forma de análisis-recreación de la novela. En el fondo, es lo que hará el mismo autor en el tercer volumen.
Y la calidad del diálogo, excelente.

Antonio Aguilera dijo...

Si al final crearás una novela sobre la NOVELA. Originalidad en estado puro.
No pude acercarme a la Catedral por estar en obras la Plaza, y ser una pista de patinaje.
A ver si puedo volver en primavera y ver las florecillas junto al Alarzón.

JUAN CARLOS MC.DONALD dijo...

WOW!!!!!! EXCELENTE TU BLOG, GENIAL ESTA ENTRADA!!! DE VERDAD TE FELICITO, ME GUSTA EL CONCEPTO QUE LE IMPRIMES A CADA DETALLE Y TE INVITO A QUE TE PASES POR MI NOSTÁLGICO, OSCURO, TRISTE Y DEPRESIVO BLOG DE INVIERNO BIPOLAR PARA QUE ME DES TUS MAS SINCERAS IMPRESIONES AL RESPECTO. DESDE HOY TE SIGO. TE ESPERO POR EL MIO ...

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Aldabra dijo...

Me encanta la forma que has escogido de contarnos sobre la novela, con un diálogo de tiempos modernos.

¿Lo de los chinos en Burgos tiene alguna base real? Todavía no lo he visto comentado en ningún sitio y me llamo mucho la atención en la novela porque me parece poco creíble que en aquella época hubiera chinos allí. Pero todo puede ser. Ya veremos de que nos vamos enterando.

biquiños,

Cornelivs dijo...

Sin tiempo para leerte, solo para mandarte, rapidamente, un fuerte abrazo. Espero incorporarme pronto a la lectura, querido Paco, pero estoy hasta arriba.

Un fuerte abrazo.

Gelu dijo...

Buenos días, Paco Cuesta:

[...]"Un tiro en la nuca, es un asesinato ayer y hoy, lo haga quien lo haga..."
Tu fotografía me ha hecho rememorar muchos paseos por ese mismo lugar.

¿Cómo, me pregunto, en nuestra ciudad pudieron surgir odios tan terribles entre hermanos y vecinos?.
¿Fue la envidia?. ¿Qué ocurrió?. ¿Se volvió loca la gente?.

Siempre por medio la mentira, y las personas manipuladas.

¡Qué terrible dolor en las familias que perdieron sus seres queridos!. En algunas, convivían con las ideas de los dos bandos enfrentados.

Saludos.