Reflexión

Cuando se tienen problemas de comprensión e ignorancia hay que resolverlos con lecturas nuevas y apropiadas. (Miguel Delibes).

miércoles, 8 de junio de 2011

María de Zayas: Ser Mujer

El Decamerón, de Franz Xaver Winterhalter

 El artículo 1 de la declaración Naciones Unidas en 1994   sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer define violencia de género como:
Todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública o privada.
Con frecuencia se trata de  dar explicación a este tipo de violencia atendiendo a: trastorno mental, adicciones,  propia naturaleza de la mujer (que lo busca o lo provoca), estrés laboral, incapacidad del agresor para controlar sus impulsos, problemas económicos, celos, etc.
Es creencia generalizada que víctimas y agresores son parejas mal avenidas  de bajo nivel cultural y económico, inmigrantes, en resumen, diferentes a nosotros, “a mí nunca me pasará eso”.
Los maltratadores (hay muy pocas mujeres), pueden tener problemas, pero no peleas con su jefe, compañeros o el camarero del bar habitual.  El estrés afecta a mucha gente, pero no todos se vuelven violentos con su pareja.
A mayor abundamiento, hay un hecho constatado y constatable: un hombre puede transitar por un descampado, correr al atardecer en bermudas y camiseta, o dormir  al aire libre… una mujer no.

Madrid, 3 Jun. (Europa Press),Transcripción textual: 

La comisión de Feminismo de la acampada de la Puerta del Sol, que ayer denunció durante la asamblea general que han sufrido agresiones sexuales, guardará silencio hasta esta noche, cuando emitirá un comunicado que estará supervisado por la comisión de Legal ya que, según sus portavoces, "en términos legales no hubo agresión sexual".
 Además, después de hablar directamente con la comisión de Feminismo, José Luis ha subrayado que "parece ser que ellas no dijeron que sufrieron agresiones sexuales como han dicho los medios", sino que han "sufrido abusos y acosos". "En términos legales no se llegaría a una agresión sexual. Nada que ver con agresión directa", ha aclarado.

Los movimientos de denuncia (a veces también se pasan)  sobre la posición de  la mujer  en la sociedad, tan en boga hoy día, no es un descubrimiento de las últimas décadas.

María de Zayas y Sotomayor (1590 -¿1661?) .  Es una figura femenina rodeada de un cierto misterio, no se poseen datos de ella desde 1639, sólo conocemos algunos que se han obtenido de sus propias obras o de algún testimonio contemporáneo. Su padre sirvió al conde de Lemos, por lo que se supone que vivió de joven algún tiempo en Nápoles.
Narradora de gran fuerza, está rodeada de una aureola de feminismo en virtud de su intento para equiparar  por medio de sus obras a la mujer con el hombre.
Su novela avanza en la recreación de la aventura amorosa con libertad descriptiva que a veces raya en lo mórbido y sensual, incluye raptos, fratricidios y  escenas de adulterio que en ocasiones le han acarreado la acusación de impúdica; de hecho, durante un tiempo  (siglo XVIII), la Inquisición prohibió reeditar sus novelas.  Critica con la misma libertad que muestran sus personajes, las ideas de la época acerca de la honra y la virtud, que tanto perjudicaban a las mujeres y beneficiaban supuestamente a los hombres. Presenta a la mujer como víctima de los engaños del hombre que se aprovecha de su sensibilidad pero al tiempo esa mujer tiene la fortaleza suficiente como para vencer todos los obstáculos que se oponen a su amor y  cuando es ultrajada pasa a protagonista asumiendo la venganza por su cuenta.
Sigue María de Zayas la huella cervantina de las novelas ejemplares ofreciendo los relatos como hechos reales en diversas ciudades españolas, como si las conociera  a fondo;  se inspira en las fuentes italianas (Boccaccio) Las escenas son atrevidas  pero no obscenas, moraliza -no en exceso- y sobre todo desengaña a la mujer para que no se deje llevar de espejismos amorosos, su estilo es directo, expresivo, impulsivo, cuando se trata de mostrar los padecimientos de las protagonistas.
Su producción se recoge en dos libros: Novelas amorosas y ejemplares o Decamerón español (1637) y Desengaños amorosos (1647/1649). De  la sola lectura de los títulos se desprende el carácter sensual  refinado y realista  de sus relatos y si se me permite, desde la  óptica del lector convencional, un poco “ñoño”. Pero no. La autora, da la sensación de que quiere provocar escalofríos exagerando de forma dramática los peligros que corre la mujer con un enfoque un tanto maniqueista de la perversidad de los protagonistas masculinos.
Reproduciremos como  muestra una cita  de su afán de lucha y reivindicación:

¿”Por qué, vanos legisladores del mundo, atáis nuestras manos para la venganza, imposibilitando nuestras fuerzas con vuestras falsas opiniones, pues nos negáis letras y armas? ¿Nuestra alma no es la misma que la de los hombres? (...) Por tenernos sujetas desde que nacimos, vais enflaqueciendo nuestras fuerzas con temores de la honra, y el entendimiento con el recato de la vergüenza, dándonos por espadas ruecas, y por libros almohadillas”

Para María de Zayas, "las almas no son hombres ni mujeres".

Sin entrar a cuestionar la veracidad o no de la noticia de  Europa Press (nas meigas non creo, pero habelas hailas) y recogiendo los hechos de violencia, lamentablemente constatados y constatables., no puedo por menos de preguntarme:

¿Qué está pasando para que incluso en el entorno  de un foro que reivindica libertad, justicia e igualdad tengan lugar hechos como el denunciado?

¿Por qué el hecho de ser fisiológicamente diferentes da lugar a semejante error de la razón?



14 comentarios:

Manolo dijo...

La biología tiene sus propias leyes. Ante las descargas hormonales debe estar nuestra voluntad para controlarlas y eso ya no es cuestión de ideología, formación o situación económica.
Un abrazo.

Aldabra dijo...

creo firmemente que hombres y mujeres podemos comportarnos de igual forma [aunque físicamente seamos diferentes] siempre y cuando recibamos una misma educación y cultura; creo que ahí radica principalmente los problemas de nuestros comportamientos dispares.

desde el "bien" se hace difícil comprender ciertos abusos y crímenes, y es casi imposible ampararlos bajo el nombre de: enfermedad, transtorno, celos...

es un tema muy complejo del que tan solo podemos ofrecer humildes opiniones.

es una lacra social que afecta a cualquier status (está claro).

no sé cómo se puede terminar pero sí sé que todos tenemos que poner nuestro granito de arena, desde la educación a nuestros hijos, el trato a un vecino o compañero de trabajo, la tolerancia con los que son diferentes...

Has tratado muy bien el tema, en serio, con la biografía de María de Zayas, a quien descnocía.

biquiños y gracias por la lección.

Marina dijo...

Una simple palabra, un sencillo término cambiado o mal pronunciado puede convertir al agresor en víctima y a la agredida en puta o buscona.
me parece que la ley en este sentido y los jueces en general tienen aún un largo camino que recorrer.

Has tratado un tema tremendamente doloroso para las mujeres.

Un beso y otro a mi Bego.

Merche Pallarés dijo...

¡Muy interesante aportación, querido Paco! Nunca había oido hablar de esta María Zayas pero me gustaría leerla. Lo de la violencia machista es un tema demasiado candente para opinar objetivamente, aunque, estoy convencida de que las mujeres tenemos la sartén por el mango y con un poco de mano izquierda (cuya facultad creo que las jóvenes generaciones han perdido, desgraciadamente) pueden tener a su "hombre" comiendo de sus manos. Simplemente, hay que ir un paso por delante de ellos, psicológicamente hablando y por supuesto, a la primera muestra de violencia, cortarla de raíz con energía y seguridad. Besotes, M.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Querido Paco: aun tenemos mucho camino y mucha lucha por delante. Y esta hay que darla a diario.
(No he decirte que me ha encantado tu forma de aporta a María de Zayas a este contexto).

Cornelivs dijo...

Suscribo integramente.

Los franceses dicen: ¡"vive la difference!", y yo creo que llevan razón.

Obviamente, desde el respeto.

Un abrazo.

Abejita de la Vega dijo...

María de Zayas fue adelantada en su época. Para cambiar el mundo hay que adelantarse, lo vamos haciendo.

Besos, Paco.

baruidup dijo...

hello...
visit here...nice info..thanks to google translate.....i can read you post...

Belkis dijo...

Una pena que se mezcle libertad y libertinaje, mansos y cimarrones. Naturalmente no soy quien para juzgar y menos sin conocimiento de causa, y por ende no sé si estamos hablando de fantasía o realidad.
Muy buena tu aportación Paco.
Te dejo un abrazo.

Gelu dijo...

Buenos días, Paco Cuesta:

Gracias a María de Zayas, y a las personas, hombres y mujeres, que desde lugares privilegiados, se arriesgaron a expresar lo que creían justo yendo con sus ideas contra-corriente.
Si no lo hubiesen hecho, el mundo estaría en manos de los más brutos.

Saludos.

Ele Bergón dijo...

Se de un diccionario de la novela española donde se "olvidan" de Maria Zayas y Sotomayor, cuando esta´ considerada como una novelista importante del siglo XVII, al menos es lo que dicen los manuales de la historia de la litetatura y leyendoi su prosa asi se pueden confirmar. Cuando le pregunto al autor el porque´ se olvida de ella, me dice que bueno, no es tan importante. Claro ´el es un hombre, asi que la afirmacion que hace Maria Zayas de que ..."Las almas ni son hombres, ni mujeres; (con su corresppondiente pregunta)¿qué razón hay para que ellos sean sabios y presuman que nosotras no podemos serlo?" y continua con la respuesta,puede que muchos hombres aun no haya entendido que somos iguales, y eso que ya andamos por el siglo XXI.

Esperemos que no se vuelvan a repetir estos hecho y sus manipulaciones.

Un abrazo

Luz

pancho dijo...

Conocía a esta autora sólo por el nombre, nunca he leído nada de ella. Con todas las cosas que nos cuentas, buscaré algún libro suyo en la biblioteca.

Tampoco conocía nada de eso que comentas de la acampada. Según dicen entre la gente que quedaba al final ya había de todo tipo de fauna urbana.

Como bien dices éste es un asunto que no entiende de clases sociales, pero también es verdad que en las relaciones en las que existen problemas económicos, los conflictos se multiplican. Debe ser verdad que las penas con pan son menos.

Un abrazo.

Myriam dijo...

No conocía a esta increible mujer que nos traes hoy, tan adelantada a su época. No me extraña en absoluto que hayan prohibido sus obras.

Con respecto a la violencia hacia la mujer he de decirte, que lamentablemente, es un fenómeno que se da igual - aunque en menor medida - también que se jactan de ser los más desarrollados.

Gracias, querido Paco, por tu cariñoso comentario a mi regreso.

Myriam dijo...

También en países que se jactan, dice. Vale