La novela por entregas debió gozar de
aceptación a fin del siglo XIX, y como ya se ha dicho, La busca comenzó como
tal evolucionando hasta una importante trilogía descriptiva, picaresca y
con rasgos de humor.
Todo esto ya se ha dicho.
Mala hierba se presenta como un inicio de
asentamiento del protagonista de la mano de Roberto Hasting que, hasta ahora parece el único con una idea clara de lo que quiere como manifiesta a Esther:
“Yo soy
un hombre que va por la vida en línea
recta. Es mi única fuerza; tengo anteojeras, como los caballos, y no me desvío
de mi camino. Mis dos aspiraciones son hacer una fortuna y casarme con una
mujer; todo lo demás es, para mi, una tardanza en con seguir mis fines".
Tras esta sentencia aparece la vinculación con la novela
popular española cuando el autor utiliza en el capítulo IV de la segunda parte genuinamente folletinesco a Roberto -desfacedor de entuertos- de apellido
intencionadamente inglés, para, provocar una
apasionada reacción en la mujer de Bernardo.
"Ella entonces se refugió en su pecho: él
apartando con la mano los rizos de la frente, la besó con dulzura.
-¡No, así no, así no! Exclamó Esther
temblando, y agarrando a Roberto por las muñecas le presentó los labios".
Baroja no continúa la escena, dejando al
lector desconcertado. Esther no vuelve a aparecer más en la novela.
Como se ha manifestado en algunos ensayos esta escena aparentemente innecesaria, bien podría responder al deseo del autor de establecer un contraste entre el racionalismo del norte y la espontaneidad meridional.
Como se ha manifestado en algunos ensayos esta escena aparentemente innecesaria, bien podría responder al deseo del autor de establecer un contraste entre el racionalismo del norte y la espontaneidad meridional.
Imagen. todocoleccion.net





